¿Cómo saber si necesito un psicólogo?
Muchas personas se preguntan si realmente necesitan ayuda profesional. Conoce las señales que indican que podría ser un buen momento para acudir al psicólogo.
Leer másUn ataque de pánico es una de las experiencias más intensas y aterradoras que una persona puede vivir. El corazón se acelera, la respiración se entrecorta, sientes que pierdes el control o incluso que podrías morir. Sin embargo, por muy abrumador que sea, un ataque de pánico no es peligroso y existen estrategias muy eficaces para manejarlo.
Un ataque de pánico es una oleada repentina de miedo o malestar intenso que alcanza su punto máximo en cuestión de minutos. Aparece de forma inesperada, a veces incluso durante situaciones de calma o durante el sueño. La persona siente que algo terrible está ocurriendo en su cuerpo, aunque en realidad se trata de una respuesta exagerada del sistema nervioso.
Es importante diferenciar entre un ataque de pánico puntual — que puede experimentar cualquier persona en un momento de estrés extremo — y el trastorno de pánico, donde los ataques se repiten y generan un miedo constante a que vuelvan a ocurrir.
Los síntomas suelen aparecer de forma brusca y alcanzar su máxima intensidad en 5-10 minutos. Pueden incluir:
No existe una causa única. Los ataques de pánico suelen aparecer por una combinación de factores:
Si estás en medio de un ataque de pánico, estas técnicas pueden ayudarte a atravesarlo:
Lo más importante: un ataque de pánico tiene un principio y un final. Aunque sientas que durará para siempre, la intensidad máxima suele durar entre 5 y 20 minutos. Repítete: "Esto es incómodo, pero no es peligroso y va a pasar".
La hiperventilación intensifica los síntomas. Practica la respiración diafragmática:
Esta técnica conecta tu mente con el presente a través de los sentidos:
Aunque el impulso de huir es muy fuerte, evitar el lugar donde ocurrió el ataque refuerza el miedo. Si es posible, quédate donde estás hasta que la intensidad baje. Esto le enseña a tu cerebro que el lugar no era peligroso.
Más allá de manejar el momento agudo, existen estrategias para reducir la frecuencia e intensidad de los ataques:
Si los ataques de pánico se repiten, si empiezas a evitar situaciones o lugares por miedo a que ocurran, o si el temor a tener otro ataque afecta a tu vida diaria, es momento de buscar ayuda profesional.
La terapia cognitivo-conductual es el tratamiento de primera elección para el trastorno de pánico, con tasas de eficacia superiores al 80%. En terapia trabajamos para identificar los pensamientos catastrofistas, desactivar el circuito del miedo y recuperar la confianza en tu cuerpo.
Si te identificas con lo que has leído, puedo ayudarte. Visita mi servicio de psicología para adultos o consulta cómo es la primera consulta.
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